Habréis escuchado o incluso experimentado en alguna ocasión aquello de:”mamá, no quiero ir al colegio, es que me duele la tripa”, “mami, no voy al cole, me encuentro mal, me duele la cabeza”, o directamente nuestro niño/a se ha escondido, o se ha puesto a llorar desconsoladamente. También comentarios tipo :”¿dónde vas?, no quiero que te vayas”, “¿y si te pasa algo?”, “quiero estar contigo”….
La ansiedad de separación es el trastorno de ansiedad más frecuente en la infancia, y afecta aproximadamente a un 4% de la población infantil.
El miedo a la separación es el primero y más básico de los miedos en los niños pequeños. Los miedos forman parte del desarrollo evolutivo de una persona. Aparecen y desaparecen, a veces sin darnos cuenta de ello. La función que realizan es la de prevenir contra posibles peligros en cada uno de los momentos de nuestro desarrollo. Los niños empiezan a tener miedo a la oscuridad, a los ruidos fuertes, a los ladrones, a los monstruos, etc, y en esto tiene mucho que ver el ambiente en el que están (cuentos, películas, historias que se cuentan…).
Si lo pensamos, cuando nosotros dejamos a nuestro hijo en la guardería, él/ella no tiene ni idea de cuando nos va a volver a ver, no sabe cuánto tiempo va a tener que esperar. Este miedo a no volver a vernos tiene por tanto un claro sentido adaptativo. Es hasta que el niño/a vaya madurando, y vaya conociendo más profundamente la realidad cuando este miedo minorará. No obstante, si este miedo perdura en el tiempo y es desproporcionado en relación al nivel de desarrollo del sujeto, deja de ser útil y puede convertirse en el trastorno de ansiedad por separación.
Los síntomas característicos de este trastorno son un malestar físico y psicológico recurrente (les duele la tripa, la cabeza, se encuentran mal) cuando se da una separación real o anticipada respecto de la figuras significativas, es decir, nosotros los padres. Y es que es con nosotros con quien los niños han establecido un fuerte vínculo emocional. También existe una preocupación excesiva y continua ante la posibilidad de que nos pueda pasar algo o porque se produzca separación. Los niños lo pasan muy mal ante las situaciones .
Podríamos hablar también de determinados factores de vulnerabilidad en los niños, que harían más fácil sufrir este tipo de ansiedad: un estilo educativo sobreprotector de los padres; familias cerradas en sí mismas (los niños muy pocas veces se separan de los padres); que exista una relación insegura con las/los cuidadores; determinadas características cognitivas (tales como preocupación excesiva, atención descomunal y exagerada a las propias reacciones, tendencia a pensar en el fracaso, etc)
El tratamiento psicológico cognitivo-conductual suele ser efectivo en la mayoría de los casos con este trastorno. Se usan técnicas como la exposición, la relajación, la práctica reforzada, técnicas cognitivas para reducir la ansiedad, programas de contingencias, y técnicas de modelado.
ANSIEDAD DE SEPARACIÓN
Publicado por adripi 708 dias atrás (http://www.demadres.es)¿Quién votó por esta historia?
Bebéame es una web que te permite enviar noticias sobre bebés que podrán ser valoradas por otros usuarios y promovidas a la página principal.

Comentarios